Las esperas nunca son cortas, y cuando tienes que esperar por doble motivo, el tiempo transcurre todavía más despacio.
Una de ellas se resolverá como muy tarde el 11 de mayo. La otra terminará mañana. Una va a (re)encauzar mi vida laboral, y la otra me devolverá mi golosina preferida.
Sé que es más importante el trabajo, y que en los tiempos que corren, un buen trabajo puede proporcionarte un montón de buenas golosinas. De esas golosinas que te quitan el hipo y las minifaldas le sientan de muerte, pero yo prefiero mi golosina. Ésa que esta rellena de dulce por dentro, tiene caramelo en la boca y le da sabor a mi vida.
Ich liebe dich, Schönfrau.
23 abril 2006
20 abril 2006
Telegrama de actualización
Mentira en el trabajo. Bronca en General Motors. Me piro de General Motors. Vivo la gran vida. Viaje a Lisboa. Vuelta al hogar. Esperando resultados del Instituto Seguro Encuentrastrabajo.
Fin de actualización.
Fin de actualización.
27 marzo 2006
El segundo más largo de mi vida
Todo empezó con una preinscripción inocente y realizada con poca fe, para un master en el Instituto Seguro Encuentrastrabajo.
Resulta que la semillita calló en terreno fértil y germinó el fruto de la llamada telefónica, que a la postre sería la culpable de mis desasosiegos:
- Buenos días, quería hablar con Yterbio
- Si, soy yo
- Le llamo desde el Instituto Seguro Encuentras trabajo y que dirige la empresa Quisistetrabajaraquidesdeniño S.A. Tiene una entrevista en Madrid el día 27
- Muchas gracias. Nos vemos el día 27
Yo estaba que no cabía dentro de mis pantalones y durante ese tiempo me dediqué a preparar tantos papeles, que la prueba de selección bien podría consistir en eso: en rellenar y conseguir todos los papeles. Estoy seguro de que más de uno no los consiguió.
Casi un mes después llegó el gran día, me estaba preparando para ir a Madrid cuando me asaltó la gran duda: ¿Voy la fecha correcta?¿Es el 27 de este mes?¿O era el 27 del mes anterior?. Después, atando cabos me convencí y afronté que era el 27 del mes anterior. ¡Dios! Iba a llegar un mes tarde a la que quizá fuera la entrevista más importante de mi vida.
Al llegar al Instituto, una chica nos empezó a tomar nota de los nombres. Yo pensé que aquí acabaría todo, mi nombre no estaría en la lista y habría hecho un viaje hasta Madrid en vano.
Los demás candidatos empezaron a cantar sus nombres y la chica hacía un tick en su lista : Lawrencio, tick, Cesio, tick, Estroncia, tick...
Me tocaba y tenía un nudo en la garganta, el ridículo que podía hacer era mayúsculo. Junté fuerzas y con voz de llegar en la fecha indicada dije: Yterbio.
Se paró el tiempo, yo oía latir mi corazón a cámara lenta como en las películas. La chica chequeaba su lista y no parecía encontrarme. Yo oía a mi cerebro: Iniciando secuencia de infarto, tres, dos, uno... Ella volvió a chequear y...tick! Estaba dentro y en la fecha correcta. Secuencia de infarto abortada.
Ahora tengo que esperar los resultados de las pruebas, pero no se me está haciendo tan largo como aquel segundo en el que la chica no encontraba mi nombre.
P.D: Muchas gracias a Barbie y a Giorgo por hacer mi estancia en Madrid mucho más agradable. Espero veros pronto de nuevo ;)
Resulta que la semillita calló en terreno fértil y germinó el fruto de la llamada telefónica, que a la postre sería la culpable de mis desasosiegos:
- Buenos días, quería hablar con Yterbio
- Si, soy yo
- Le llamo desde el Instituto Seguro Encuentras trabajo y que dirige la empresa Quisistetrabajaraquidesdeniño S.A. Tiene una entrevista en Madrid el día 27
- Muchas gracias. Nos vemos el día 27
Yo estaba que no cabía dentro de mis pantalones y durante ese tiempo me dediqué a preparar tantos papeles, que la prueba de selección bien podría consistir en eso: en rellenar y conseguir todos los papeles. Estoy seguro de que más de uno no los consiguió.
Casi un mes después llegó el gran día, me estaba preparando para ir a Madrid cuando me asaltó la gran duda: ¿Voy la fecha correcta?¿Es el 27 de este mes?¿O era el 27 del mes anterior?. Después, atando cabos me convencí y afronté que era el 27 del mes anterior. ¡Dios! Iba a llegar un mes tarde a la que quizá fuera la entrevista más importante de mi vida.
Al llegar al Instituto, una chica nos empezó a tomar nota de los nombres. Yo pensé que aquí acabaría todo, mi nombre no estaría en la lista y habría hecho un viaje hasta Madrid en vano.
Los demás candidatos empezaron a cantar sus nombres y la chica hacía un tick en su lista : Lawrencio, tick, Cesio, tick, Estroncia, tick...
Me tocaba y tenía un nudo en la garganta, el ridículo que podía hacer era mayúsculo. Junté fuerzas y con voz de llegar en la fecha indicada dije: Yterbio.
Se paró el tiempo, yo oía latir mi corazón a cámara lenta como en las películas. La chica chequeaba su lista y no parecía encontrarme. Yo oía a mi cerebro: Iniciando secuencia de infarto, tres, dos, uno... Ella volvió a chequear y...tick! Estaba dentro y en la fecha correcta. Secuencia de infarto abortada.
Ahora tengo que esperar los resultados de las pruebas, pero no se me está haciendo tan largo como aquel segundo en el que la chica no encontraba mi nombre.
P.D: Muchas gracias a Barbie y a Giorgo por hacer mi estancia en Madrid mucho más agradable. Espero veros pronto de nuevo ;)
16 marzo 2006
Mi calculadora y yo
Después del fin de semana en la nieve, que sirvió en buena medida para desconectar de la rutina diaria, llegó una semana de estrés.
Ahora que lo peor ha pasado, echando la vista atrás, puede decirse que General Motors funciona peor de lo que esperaba (que no era mucho).
El lunes tocaba dar vueltas entre poligonos industriales para deshacernos de unos productos "inertes" de los que nadie quería hacerse cargo. No es dificil adivinar a quién le toco la china. Pues sí, al departamento de ingeniería y como ya dije, sólo estamos mi calculadora y yo. Mi calculadora me dijo que tenía mucho trabajo, que me encargara yo del asunto.
Los productos "inertes" resultaron ser cinco sacos que pesaban toneladas. Supongo que estarían llenos de los cadáveres del anterior departamento de ingeniería.
Cuando por fin termino mi tarea de enterrador y ya enfilaba las oficinas, recibo una llamada para que vaya a supervisar unos proyectos, que por supuesto, tenían que estar para ayer.
Mientras le daba un vistazo a los proyectos (también Chernóbil, por supuesto) recibo una llamada de mi jefe:
- ¡Hola! Recuerda que los proyectos tienen que estar para el Jueves. Me acordé de ti y por eso te llamo.
- Yo también me estaba acordando de ti, de tu padre y también de tu madre. Les puedes decir que el Jueves tendrán su central.
El resto de la semana no fue muy distinta, salvo que para conseguir los proyectos hubo que estar dandole la vara a un pobre desgraciado que no tenía culpa ninguna, y que no está acostumbrado a hacer proyectos en dos días. Si es que ya no hay ingenieros como los de antes...
Ahora que lo peor ha pasado, echando la vista atrás, puede decirse que General Motors funciona peor de lo que esperaba (que no era mucho).
El lunes tocaba dar vueltas entre poligonos industriales para deshacernos de unos productos "inertes" de los que nadie quería hacerse cargo. No es dificil adivinar a quién le toco la china. Pues sí, al departamento de ingeniería y como ya dije, sólo estamos mi calculadora y yo. Mi calculadora me dijo que tenía mucho trabajo, que me encargara yo del asunto.
Los productos "inertes" resultaron ser cinco sacos que pesaban toneladas. Supongo que estarían llenos de los cadáveres del anterior departamento de ingeniería.
Cuando por fin termino mi tarea de enterrador y ya enfilaba las oficinas, recibo una llamada para que vaya a supervisar unos proyectos, que por supuesto, tenían que estar para ayer.
Mientras le daba un vistazo a los proyectos (también Chernóbil, por supuesto) recibo una llamada de mi jefe:
- ¡Hola! Recuerda que los proyectos tienen que estar para el Jueves. Me acordé de ti y por eso te llamo.
- Yo también me estaba acordando de ti, de tu padre y también de tu madre. Les puedes decir que el Jueves tendrán su central.
El resto de la semana no fue muy distinta, salvo que para conseguir los proyectos hubo que estar dandole la vara a un pobre desgraciado que no tenía culpa ninguna, y que no está acostumbrado a hacer proyectos en dos días. Si es que ya no hay ingenieros como los de antes...
El miercoles salieron los proyectos y el jueves los tenían allí. Este fin de semana habrá que celebrar una nueva victoria del departamento de ingeniería, aunque supongo que el mérito se lo llevará mi calculadora.
10 marzo 2006
Fin de Semana Blanco
¡Por fin es viernes! Y a última hora de la tarde, si todo va bien, estaremos rumbo a la nieve.
Toda la expedición es primeriza en esto de los esquís, así que el fin de semana promete muchas risas y más caídas. A ver que tal se nos da.
Llegaremos tarde al albergue, y hay riesgo real de que nos lo encontremos cerrado. Creo que voy a llevar un taladro.
¡Un saludo desde la montaña!
Toda la expedición es primeriza en esto de los esquís, así que el fin de semana promete muchas risas y más caídas. A ver que tal se nos da.
Llegaremos tarde al albergue, y hay riesgo real de que nos lo encontremos cerrado. Creo que voy a llevar un taladro.
¡Un saludo desde la montaña!
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